Las varices son venas dilatadas causadas por una alteración o disfunción de las válvulas venosas, que al no cerrarse correctamente, provocan que la sangre se acumule en las venas, haciendo que se dilaten progresivamente. En cuanto a las causas de su aparición tiene una importancia muy destacada el componente genético, los factores hormonales, la obesidad, el sedentarismo, la bipedestación prolongada y el embarazo también son algunos de los factores que favorecen su desarrollo.

Su prevalencia es mayor en las mujeres que en los hombres, por una cuestión hormonal, pero cualquier persona puede padecerlas.

Aunque existen diversas opciones para abordar esta dolencia, “el único tratamiento definitivo – curativo para solucionar las varices es la cirugía”.

De entre las diferentes técnicas quirúrgicas disponibles, una de las más efectivas, mínimamente invasiva y novedosa es el tratamiento de las varices mediante radiofrecuencia.


Una técnica mínimamente invasiva

La radiofrecuencia se basa en la eliminación de la insuficiencia venosa troncular mediante la aplicación de energía controlada en forma de calor a través de un catéter. El catéter se introduce a través de una simple punción ecoguiada de la vena Safena afectada o insuficiente. A diferencia de la cirugía convencional (fleboextracción), la radiofrecuencia para tratar las varices es menos invasiva para el paciente ya que no precisa de la habitual incisión inguinal y al no extraer la Vena Safena en el muslo y pierna no hay hematomas además de minimizar el dolor o molestias postoperatorias asociadas.


A diferencia de otras técnicas utilizadas, la radiofrecuencia se realiza en una sola sesión en el quirófano, para garantizar la esterilidad, permite tratar ambas extremidades en un mismo acto, se realiza bajo anestesia local y es una técnica 100% ambulatoria.

El paciente vuelve a casa una vez finalizada la sesión, puede seguir con su vida normal o reincorporarse a sus actividades habituales sin necesidad de hacer reposo. “La cirugía por Radiofrecuencia de las varices presenta una tasa muy inferior de complicaciones o efectos secundarios, sangrados o necesidad de re intervenciones respecto a otras técnicas quirúrgicas. Esto supone un gran salto de calidad para el paciente.Los resultados son excelentes y su eficacia ampliamente demostrada.

También es eficaz para el tratamiento en la insuficiencia de venas perforantes